miércoles, 1 de diciembre de 2010

PARA REFLEXIONAR:

‎"ASÍ COMO DIOS NO PUEDE ENVIAR A UNA NACIÓN O PUEBLO una bendición más grande que la de darle pastores fieles, sinceros y rectos...

...la maldición más grande que Dios puede enviar a un pueblo de este mundo, es darles guías ciegos, no regenerados, carnales, tibios y no calificados, que predican con liviandad."

-George Whitefield

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